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David (Torres de Elorz)
Es como todo, hasta que no lo vives no sabes lo que es, y la verdad es que al principio me daba mucho 'respeto' volar en avioneta pero coincidió que estaba de viaje, de vacaciones por Irlanda y yo creo que cuando uno está de viaje está más abierto a vivir nuevas experiencias y así fué.
Pero la verdad es que una vez arriba se estaba de maravilla, el paisaje era muy bonito y se pueden hacer unas fotos alucinantes. Todo está mucho más cerca de loque creemos y se distinguen perfectamente las casas, las calles, los coches, hasta las personas yo creo.
Antes de empezar el vuelo nos preguntaron si queriamos un vuelo tranquilo o queriamos alguna 'maniobra' y yo dije: "deja, deja, un vuelo tranquilito que para empezar ya está bien...", y así fué, se va muy suave y muy cómodo.
Ahora me falta animarme a sobrevolar Pamplona que me apetece muchísimo, porque la ciudad desde arriba tiene que ser otro rollo diferente, en cuanto tenga un hueco, allá que subo.
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