Soy amigo de María y he volado ya en dos países diferentes con ella. He volado en Navarra cuando ella empezó sus clases y después he podido volar en Irlanda cuando estuvo por allí y le fuí a hacer una visita.
Volar en avioneta está muy bien, cuando lo pruebas una vez, quieres repetir.
Sobre todo está bien el visitar desde el aire los pueblos que quieres y reconocer las zonas, los lagos, los montes, los pueblos.
A mí me gusta mucho la montaña y me gusta la posibilidad de tomar fotografías de los picos de los montes que ya conozco porque me dan otra visión diferente.