La primera vez que monté en avioneta acababa de montar por primera vez también en avión y, la verdad, el avión me dió más miedo.
No sé si fué porque en el avión me tocó mucha lluvia y el vuelo fué un poco movido pero me dió miedo. Después he volado con mejor tiempo y ya mucho mejor.
En la avioneta lo pasé mal sobre todo la hora antes de despegar por enfretarme a lo desconocido pero una vez que me vi en el aire fué mucho más placentero y divertido. Allí arriba ya me relajé y pense: "voy a disfrutar" y así lo hice, y miraba por la derecha y la izquierda y lo quería ver todo y todo me gustaba porque claro, al ser la primera vez, iba yo muy expectante.
La experiencia me encantó y quiero repetirla pronto.